viernes 19 de marzo de 2010

Manías, Post-It y música

Tengo la manía de escribir todo en Posts It. A veces he pensado en llevarlos en la mochila en vez de las mini libretas que suelo llevar, sobre todo este año que me he quedado sin agenda Moleskine. Pero este post no va de cuando apunto cosas por la calle, sino de cuando lo hago en casa.

Como tengo memoria de pez (no sé cómo voy a aprobar la asignatura de Derecho de la Información, por cierto) necesito apuntar constantemente todo lo que no voy a hacer al momento. De lo contrario lo olvido con una facilidad sorprendente. Así, cuando estoy delante del ordenador escribo en Post-It que voy acumulando por el monitor. Los de menos importancia se van tapando unos a otros durante meses.

Me he encontrado con algunos que llevaban escritos desde finales de verano. Series, canciones, películas, programas, bares... De todo lo que podáis imaginar. Entre todo eso tenía apuntada una canción: Full Moon de The Black Ghosts. Automáticamente la escuché en Spotify. Me sonaba y no sabía de qué. Y tras darle mil vueltas he acabado descubriendo que la escuché viendo la película de Crepúsculo hace ya la tira de meses.

Pero lo curioso es que me resultaba familiar de algo más, y es que leyendo la biografía de The Black Ghosts he descubierto que en realidad son ex-componentes de Simian, a los que conocí porque pusieron música al anuncio Onslaught de Dove, altamente recomendado y que podéis ver aquí. ¡Por eso me llamó la atención! Y es que tengo la costumbre de no parar hasta encontrar la canción que he estado tarareando después de ver la tele. Otra manía mía.

Así que, viendo que mi escritorio estaba más revuelto aún que mi cabeza, he decido erradicar los Post It de la pantalla de mi iMac. Ahora los he ordenado y los he "convertido" en Post It virtuales del Dashboard. No tengo remedio.

Kwak

jueves 18 de marzo de 2010

Insomnio

Y me pongo a hacer estas cosas en vez de intentar dormir...
Si es que no falla. Es comenzar con el blog y todo se me trastoca para que no tenga tiempo libre ni para escribir en él. Así estoy, con el estrés reconcomiéndome por dentro haciéndome imposible dormir. Y claro, ahí estoy todas las mañanas con la crema antiojeras.
No lo entiendo. Me dejé unas pocas asignaturas para tener un año extra relajado. Este cuatrimestre tengo sólo dos asignaturas, el famoso curso de islandés -que acabaré después de Semana Santa- y el proyecto final de carrera. Sólo con eso ya estoy sin tiempo para hacer nada.
¿Cómo con aparente tan poco puedo estar tan estresado? A malas penas consigo llevarlas al día, los trabajos se me empiezan a acumular y el proyecto está casi sin empezar. Y, para colmo, para dos asignaturas que tengo me coinciden horarios. Increíble. Sigo pensando que mi vida tiene detrás unos guionistas que retuercen más mi día a día que un episodio de Lost. [Nota mental, hacer un post sobre Lost]
Y por si esto fuese poco este mes estoy bajo mínimos. Un par de gastos imprevistos están haciendo que sobreviva todo el mes con menos de lo que necesitaría para poder tener la nevera llena. Así que de Starbucks, cine o cañas ni hablamos.
Así estoy, a la una de la madrugada sin poder pegar ojo y aprovechando para desahogarme y a la vez no dejar que el blog muera. Para que luego digan que los años de universitario son molones. ¡Que se atreva alguien a decírmelo este mes!
Kwak

miércoles 3 de marzo de 2010

Un Grande Mocca

Me encantan los Starbucks. Son acogedores, hacen que me guste el café gracias a todo el dulce con lo que lo aderezan y te puedes pasar toda la tarde de charla en unos sofás sustancialmente más cómodos que los del piso en el que vivo. Además, vayas donde vayas, todos los Starbucks son igual de cómodos y calentitos, como si entrases en un universo Starbucks particular.

Pero para mí tienen un gran problema que hace que me sienta estúpido cuando me toca pedir: se trata de un problema de tamaños. Malpensados.  Hay tres tamaños de bebidas, grandes, pequeñas y mediano. Hasta aquí todo correcto. El problema llega cuando en el universo Starbucks el vaso grande se llama Venti, el pequeño, Tall y mediano, Grande. Ya tenemos el lío montado. Habitualmente pido un Mocca -café, chocolate y nata- pero, ¿qué pasa cuando lo pido? Que entramos en uno de esos momentos Kwak contra el mundo.

Si pido un Mocca mediano me preguntan automáticamente ¿Grande?, con el vaso mediano en la mano. Bien, la próxima vez lo pido grande. Error. Si pido un Mocca Grande se repite la situación anterior pero con el vaso grande en la mano y sonriendo mientras me dicen ¿Venti?. En este punto se aclara la confusión con el tamaño, dices que lo quieres descafeinado y llega el momento en el que quien te atiende se dirige a su compañero y le habla en starbucksiano: "¡Grande Decaf Mocca para Kwak!". Todo tu esfuerzo y preparación pasan antes tus ojos al verlos resumidos en menos de dos segundos.

Pero creo que tras varios intentos he encontrado la manera, pedir directamente un Grande Mocca (con el Grande delante) para que me entiendan a la primera. La próxima vez que vaya me acercaré a la barra ilusionado como un niño pequeño, seguirá habiendo malentendidos y a la siguiente querré pegarme un tiro por necesitar hacer un máster antes de pedir un café. Todo sea por un sofá calentito en invierno.

Cuando llegue el calor ya os hablaré de pedir un Frapuccino, que también tiene su ciencia.

Kwak

martes 2 de marzo de 2010

Fotos de amigos... y ovejas

Hace tiempo compré una cámara Lubitel 166 de segunda mano. Es una cámara de fotos rusa de los años 50. Es de medio formato, es decir, que utiliza un carrete de 120mm en vez de uno normal de 35. Ya os haré un post sobre la cámara, es una gozada. Además las fotos que hace tiene una textura y una calidad sorprendente, podéis ver algunas de ellas en este set de Flickr.
Una vez la tuve me encontré con un armastoste considerable comparándolo con las cámaras habituales. Además, los carretes son como 7 euros cada uno y el revelado a parte, por lo que decidí utilizarla sólo para cosas especiales. Me encanta esa "magia" que tiene guardar un momento en una cajita de plástico y no volver a revivirlo hasta meses después cuando lo revelas.
Por todo eso decidí lanzarme a la aventura y usarla sólo para hacer retratos a mis amigos y gente de mi alrededor. Lo curioso es que un día que salí con un @BritishLover me encontré por casualidad con La Mesta, es decir, un montón de pastores con sus animalillos paseando por el centro de Madrid.
Así, al revelar el carrete, me encontré con unas cuantas fotos de amigos y unas ovejas por ahí infiltradas. Y como mi habitación necesitaba un cambio en la decoración decidí juntarlas para que animasen un poco los largos ratos frente al ordenador. A ver cuando me animo a seguir con la tarea.
Kwak

lunes 1 de marzo de 2010

Es un blog. Es personal.

Hoy es lunes y día 1, viene que ni pintado para empezar con buenos propósitos, así que lo aprovecharé para ¡por fin! volver a dedicarle a este rincón de la red el tiempo que se merece, que si no luego Anita me echará la bronca y más de uno me dice por twitter que por qué no actualizo.
Llevo más de un mes dándole vueltas a qué hacer con el blog, por eso no era capaz de escribir. No sabía si cambiarlo, especializarlo en algún tema o hacerlo profesional, e incluso me planteé cerrarlo definitivamente. Pero tranquilidad, eso no va a pasar. 
Al final he llegado a una conclusión. Hace ya más de un año comencé con la simple idea de divertirme haciéndolo y entretener a quienes lo lean. Este blog nació como un blog personal, un cajón de sastre donde cuento lo que me interesa, lo que me divierte, lo que me gusta. Y así seguirá siendo.
unpatitodegoma.net es como una conversación en una cafetería con un amigo: hablas de lo que te apetece, aunque sea la cosa más insustancial del mundo, pero lo más importante es que mientras lo haces pasas un buen rato. ¿Que podría escribir de otras cosas? Por supuesto, pero para eso abriría otro blog. 
Lo dicho, aquí se va a seguir hablando de publi, de comunicación y de chorradas de la vida diaria. Y, como buen lunes que es, se habla también de música. Como la verdad es que no me había preparado ningún vídeo para hoy os dejo lo que ahora mismo suena en la radio:


¡Feliz lunes!
Kwak

miércoles 27 de enero de 2010

Hablemos islandés



Hace ya tiempo que quería volver con el blog. Llevo semanas pensando si debería convertirlo en un blog temático pero, dada mi falta de vocaciones, he decidido seguir con este cajón de sastre en el que cuento lo que me pasa por la cabeza. Que digo yo que si comentáis será porque a alguien le entretendrá leerlo.

Este mes de enero, a decir verdad, está siendo bastante aburrido. Se me da fatal tener que estar todos los días en casa estudiando sin apenas novedades y sin cosas que me diviertan pero, al menos, ya sólo me queda esta semana.

Una de las pocas novedades es la elección de asignaturas para este cuatrimestre. Apasionante...
En mi universidad nos obligan a hacer algo que llaman cursos de humanidades para que seamos más "cultos". Es decir, otra manera de hacernos pagar más créditos y perder más tiempo. El caso es que dentro de poco voy a tener que invertir tres tardes a la semana en aprender lengua islandesa contemporánea... Suena a que es algo imprescindible para mi vida profesional futura.

Mientras os dejo un poco de vocabulario básico que he encontrado en este artículo de Wikipedia para que veáis cuánto voy a sufrir:

# hola: halló, hæ
# buenos días: góðan daginn
# buenas tardes: góðan daginn
# buenas noches: gott kvöld / góða nótt

En fin, que he vuelto.

Kwak

jueves 19 de noviembre de 2009

Y con este van 15


Hace un tiempo os contaba la penosa historia de cómo sin darme cuenta habían pasado por mis manos 13 móviles a lo largo de mi vida. Y todo eso era porque estaba a punto de conseguir el que sería el número 14: un Nokia 5800. Pues bien, ha llegado el momento de añadir uno más a la lista.

Como os dije en el último  "post express" últimamente no paro. Yo quise haber hecho las prácticas en verano para ir desahogado, pero no di con ellas hasta bien entrado el otoño. Así que ahora tengo que lidiar con ellas por las mañanas y con la universidad por la tarde. Es decir, que paso por el piso para dormir y poco más. De ahí que no pueda dar señales de vida y que mi nivel de estrés esté disparado a niveles estratosféricos.

Seguramente se deba a eso el permanente estado de despiste en el que vivo y que hizo que, con escasos tres meses de vida perdiera mi móvil número 14 en un taxi. Yo me bajé pero él siguió un viaje hacia el más allá en el que no le acompañé.

Podéis imaginar mi cara cuando, después de un buen rato en la oficina, me doy cuenta de que mi móvil no está. Para colmo estaba apagado, así que llamé a la centralita de los taxis para ver si lo localizaban. Pero el taxista dijo que su coche tenía cuatro ruedas pero móviles, ninguno.

Así fue como, en medio de una catarsis, me fui al centro a buscar móviles a precios asequibles porque, desgraciadamente, las operadoras no tienen compasión con los clientes pardillos que pierden sus terminales antes de que se les acabe la permanencia.

Bienvenido 2730, hasta siempre 5800.

Kwak