Hace unos días alguien me preguntaba qué sentido tiene festejar el Día del Orgullo LGTB. Explicarlo todo puede ser complejo, pero vamos a hacerlo fácil. Empecemos por el principio.
¿Cuándo empezó esto?
El 28 de junio de 1969 la policía decidió arremeter violentamente contra los clientes de Stonewall Inn, un pub neoyorkino frecuentado por homosexuales, drags queens, travestis y transexuales. Entraron en el bar y organizaron una redada acusando y arrestando a los presentes por ser homosexuales.
¿Qué pasó?
En esos años esto era común, pero la violencia y el desprecio con el que la autoridad trató ese día al personal dieron lugar a enfrentamientos violentos contra la desmesurada reacción de las fuerzas del orden. La situación se descontroló y fueron los policías quienes acabaron encerrados dentro del bar. Era el momento de decir basta, de dejar de ser oprimidos sin motivo. A partir de ahí comenzó una serie de protestas en contra del rechazo, el odio y la opresión constante hacia la comunidad LGTB.
El 2 de noviembre de ese mismo año se decidió tomar el último sábado del mes de junio como fecha para reivindicar los derechos de lesbianas, gays, transexuales y bisexuales en recuerdo de ese 28 de junio. Así es como en 1970 en Nueva York tuvo lugar la primera marcha por el Orgullo Gay. Gay pride, en inglés, que también podríamos traducir al español como dignidad gay, siendo este doble significado de gran importancia para la expresión utilizada. Asimismo, orgullo (pride) es lo opuesto a vergüenza (shame) calificativo con el que con frecuencia se solía (y se suele) referir al colectivo LGTB.
¿Qué se reivindica con eso del "orgullo"?
Te lo resumo en tres premisas básicas:
¿Cuándo empezó esto?
El 28 de junio de 1969 la policía decidió arremeter violentamente contra los clientes de Stonewall Inn, un pub neoyorkino frecuentado por homosexuales, drags queens, travestis y transexuales. Entraron en el bar y organizaron una redada acusando y arrestando a los presentes por ser homosexuales.
¿Qué pasó?
En esos años esto era común, pero la violencia y el desprecio con el que la autoridad trató ese día al personal dieron lugar a enfrentamientos violentos contra la desmesurada reacción de las fuerzas del orden. La situación se descontroló y fueron los policías quienes acabaron encerrados dentro del bar. Era el momento de decir basta, de dejar de ser oprimidos sin motivo. A partir de ahí comenzó una serie de protestas en contra del rechazo, el odio y la opresión constante hacia la comunidad LGTB.
El 2 de noviembre de ese mismo año se decidió tomar el último sábado del mes de junio como fecha para reivindicar los derechos de lesbianas, gays, transexuales y bisexuales en recuerdo de ese 28 de junio. Así es como en 1970 en Nueva York tuvo lugar la primera marcha por el Orgullo Gay. Gay pride, en inglés, que también podríamos traducir al español como dignidad gay, siendo este doble significado de gran importancia para la expresión utilizada. Asimismo, orgullo (pride) es lo opuesto a vergüenza (shame) calificativo con el que con frecuencia se solía (y se suele) referir al colectivo LGTB.
¿Qué se reivindica con eso del "orgullo"?
Te lo resumo en tres premisas básicas:
1. Todos debemos sentirnos orgullosos de nuestra orientación sexual e identidad de género.
2. La diversidad es un regalo, un don.
3. La orientación sexual y la identidad de género son inherentes a la persona y no pueden ser alterados intencionadamente.Estas afirmaciones son el punto de partida para reclamar los derechos que, a día de hoy, siguen sin aplicarse en muchas partes del mundo. A día de hoy ser homosexual sigue siendo un delito en muchos países. En Irán, Mauritania, Arabia Saudí, Sudán y Yemen sigue siendo castigado con pena de muerte y en otros cuantos, con cadena perpetua.
Y eso, ¿a quién le importa?
Sin ir más lejos no hay más que pensar en tu barrio, tu familia, tu trabajo o el instituto al que fuiste. ¿Existe la tolerancia que se vende en España? ¿Te sientes libre de ser tú mismo/a y coger de la mano tranquilamente a la persona a la que quieres? No me digas entonces que no hay nada que reivindicar. Mientras maricón siga siendo un insulto aún quedará mucho que hacer.
Al margen de si se está de acuerdo o no con la forma de celebrarlo, el Orgullo Gay va más allá de los tópicos o de las escenas descarriadas que se emitan en los informativos. No se trata sólo de una fiesta. Se trata de sentirse orgulloso de uno mismo, no avergonzarse se sea como se sea reivindicando qué nos hace diferentes. Altos o bajos, guapos o feos, sencillos o extravangantes, con pluma o sin ella; todos tenemos los mismos derechos. No permitas que nadie te diga lo contrario.
Feliz Día del Orgullo LGTB,
Kwak










